¡Bienvenidos, amantes de los gatos! Hoy en Hanami Dango os traemos la recomendación del último manga publicado en España por Odaiba Ediciones, Diario de nuestra vida entre gatos en Kamakura. Aunque el título de la obra de Keiko Yoshikawa da lugar a pocas interpretaciones, queremos comentaros brevemente algunos de los puntos fuertes y débiles de esta publicación. ¡Empezamos!

Título: Diario de nuestra vida entre gatos en Kamakura (Neko to Futari no Kamakura Techo)
Autora: Keiko Yoshikawa
Editorial: Odaiba Ediciones
Géneros: Comedia, historias de la vida
Volúmenes: 4 publicados en Japón, uno en España (serie cerrada)
Páginas: 192 págs.
Precio: 7,50 €

¡Podéis encontrarlo aquí o en librerías!

Diario de nuestra vida ente gatos en Kamakura narra como Ryo y Mihoko abandonan su antiguo trabajo para empezar una nueva vida junto con sus cinco gatos (Hatsu, Giara, Mino, Yukke y Sanchu). Partiendo de este punto de arranque, nuestros siete protagonistas deberán enfrentarse a las dificultades de su nueva vida a la vez que descubren la belleza y los placeres de Kamakura.

No obstante, lo curioso de cómo Keiko Yoshikawa nos va a narrar esta “comedia gatuna” es como todos estos eventos y situaciones divertidas van a buscar desarrollar la relación entre Ryo y Mihoko. Esto va a ser bastante interesante, pues durante este primer tomo se va a establecer un paralelismo entre la inquietud de los miembros gatunos de la familia por el reciente cambio de vivienda, con la de sus propietarios humanos.

De cualquier forma, lo primero que tenéis que conocer sobre este manga es que es la secuela de Katagiri-kun Chi ni Neko ga Iru., un manga de la misma autora que se centraba únicamente en la vida de Ryo Katagiri y sus gatos. Aun así, como indica la propia mangaka en este primer tomo de la secuela, la historia de Diario de nuestra vida entre gatos en Kamakura no necesita que hayamos leído el contenido previo. Por tanto, constituye una unidad narrativa única que va a centrarse más en cómo se desarrolla esta nueva etapa de la vida de Ryo Katagiri que en referenciar hechos ya narrados en el contenido anterior.

Clarificado esto, Diario de nuestra vida entre gatos en Kamakura muestra en su primer volumen una estructura bastante funcional en la que cada capítulo va a presentar un nuevo conflicto que nuestros protagonistas humanos van a tener que superar. A lo largo de las páginas el humor gatuno y las situaciones entrañablemente costumbristas de esta pareja de recién casados se van a suceder, dando al manga un carácter ligero, lúdico y relajante.

Obviamente, esta es una obra en la que no pasan demasiadas cosas y que no es especialmente divertida, pero su desarrollo autoconclusivo y sus adorables gatos son los suficientemente buenos como para que no dejemos de leerlo.

Aun así, por ir finalizando este análisis de su apartado más diegético, es especialmente interesante el cómo evoluciona la relación entre Ryo y Mihoko a lo largo de este volumen. Nuestros protagonistas, pese a estar casados, no se conocen demasiado y esto hace que a lo largo de este volumen tengamos muchas situaciones en las que, a través de los gatos, ambos van a aprender más el uno del otro de manera especialmente entrañable.

Esto como lectores nos va a permitir participar de su relación de manera mucho más próxima y nos va a conectar mucho mejor con todos esos pequeños conflictos derivados de la convivencia en pareja.

Comentada ampliamente su historia, es importante destacar que todas las características destacadas también se encuentran reforzadas por el estilo de dibujo de Keiko Yoshikawa. Esta mangaka presenta unos personajes llenos de curvas y de trazos muy sinuosos, que dan una sensación de organicidad que los acercan más al contexto costumbrista en el que busca moverse el manga.

Más allá de los personajes, es especialmente destacable el vívido retrato que Yoshikawa hace de Kamakura, la ciudad en la que tendrán lugar los eventos de esta historia. En este aspecto, la autora se preocupa especialmente por representar de manera fiel los espacios más conocidos de esta ciudad costera, así como sus tradiciones y curiosidades más destacables.

De hecho, al final del volumen, Yoshikawa da algunos de los motivos que la llevaron a centrar la historia en esta ciudad japonesa y explica ligeramente cómo investigó y se documentó para la escritura de este manga.

Por último, antes de finalizar la recomendación, es necesario que dediquemos unos párrafos a hablar de los verdaderos protagonistas del manga: los gatos.

Diario de nuestra vida entre gatos en Kamakura orbita completamente en torno a los gatos, siendo la mayoría de los conflictos consecuencia o causa de su comportamiento. No obstante, además de ser el motor de la subtrama entre Mihoko y Ryo, también son los artífices de la mayoría de situaciones divertidas.

En concreto, creemos que donde más brilla el humor gatuno de este manga es en los momentos en los que el mundo humano se desdibuja y nos introducimos por completo en los pensamientos de este grupo de pintorescos gatos. Por poner algunos ejemplos, hemos encontrado especialmente divertidas las situaciones en las que Mino desconfía especialmente de sus dueños humanos, aunque siempre acabe saliéndose con la suya.

Por comentar otro recurso cómico diferente basado en los gatos, Diario de nuestra vida entre gatos en Kamakura también va a comparar de manera reiterada los comportamientos de estas mascotas con los de sus dueños. Si bien este no es un recurso desternillante, ni demasiado original, consigue funcionar y hará que todos los lectores que tengáis gatos conectéis especialmente con lo que se está narrando.

Entonces, ¿Diario de nuestra vida ente gatos en Kamakura no tiene ningún aspecto mejorable? Naturalmente que sí. Nos da la impresión de que la comedia gatuna no está lo suficientemente explotada y que en algún momento compite con el apartado más costumbrista de historias de la vida que presenta el manga.

Tampoco creemos que esto sea malo en sí mismo, pero esta dualidad puede hacer que tanto los lectores que se acerquen a Diario de nuestra vida entre gatos en Kamakura buscando una comedia de gatos, como los que busquen un historias de la vida puro, no acaben del todo satisfechos con su lectura. En resumen:

Lo mejor: Todo orbita en torno a los gatos y la relación entre Mihoko y Ryo.

Lo peor: arriesga poco, busca no hacer nada mal al coste de no hacer nada especialmente bien.


¡Hasta aquí nuestra recomendación, felinos de Hanami Dango! Os recordamos que Diario de nuestra vida entre gatos en Kamakura está siendo editado por Odaiba Ediciones y que está disponible en librerías desde el pasado 6 de mayo. Dejadnos en comentarios qué os han parecido las peripecias de Hatsu, Mino y compañía, y recordad seguirnos en redes sociales para estar al corriente de toda la actualidad del manga. ¡Nos vemos!

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