¡Siempre es un placer encontrarnos, seguidores de Hanami Dango! ¿Recordáis cuando pensamos que merecía la pena abrirnos al mundo de la novela gráfica para hablaros de Heartstopper? ¡Pues Netflix estrenó su serie el pasado 22 de abril! Y, como grandes fans de la obra original de Alice Oseman, quien ha formado parte del proyecto como guionista, estábamos esperándola con ganas. Pero, ¿qué nos ha parecido? ¿Ha estado a la altura?

*Recomendamos leer la crítica que le hicimos, tanto si no conocéis Heartstopper (para situaros), tanto como si sois del fandom (para saber nuestra opinión de ella en profundidad).

Debemos admitir que, con lo que se había visto en los tráileres, teníamos muchísimas expectativas. O mejor dicho, muchísima fe en que sería una buena adaptación (expectativas es lógico tener si el material es bueno, jeje). Twitter se llenó pronto de capturas de pantalla de los vídeos promocionales y viñetas del webcómic, sin ser una sorpresa para nadie: era fácil compararlos cuando se veían tan parecidos. Se apreciaba el cuidado y el mimo para ver en la serie el reflejo del original.

Ahora bien, ¿se ha notado también en el producto final? La respuesta es sí. ¿Ha mantenido esa exactitud todo el tiempo? La respuesta, por supuesto, es no. Y decimos por supuesto porque era lo esperable: sería muy difícil hacer una adaptación literal en la que absolutamente todo cuadrase. Pero, ¿la ilusión cuando una frase es exacta a en la novela gráfica o han replicado genial un mismo plano? Ese sentimiento no se paga con dinero.

Aunque, es verdad que, al terminar de ver sus ocho episodios, se nos ha quedado cierto sabor agridulce en la boca. No nos malinterpretéis, nos ha gustado la serie. Hemos disfrutado de lo lindo viendo en pantalla a Charlie, Nick y compañía (interpretados de forma brillante por un elenco que no son grandes celebridades y que, sorpresa, tienen la edad que interpretan), regresando de otra manera escenas que nos enamoraron la primera vez que las vivimos. Todo el equipo ha hecho un trabajo increíble y el resultado es que Heartstopper es una tremenda fantasía. Pero algunos cambios en la trama nos dieron un poco de miedo durante el visionado, de cara a cómo percibirían la historia quiénes se acercaban a ella por primera vez.

El primer episodio comienza diferente y nos muestra cosas nuevas también para los lectores, como la relación entre Charlie y el profesor Ajayi o la trama en el instituto femenino, con Elle, Tara y Darcy tomando una importancia que no les correspondía en el original. Estos añadidos nos sorprendieron, pero no disgustaron. Lo de las chicas es interesante y ofrece una perspectiva nueva de personajes muy queridos. Lo de Charlie y el profe es una forma de presentar a Charlie al espectador con más facilidad a través de su conversación (y además le da a nuestro chaval a una persona adulta en la que buscar consejo y eso mola).

Pero más tarde llegaron otras novedades que no nos despertaron los mismos sentimientos. Por ejemplo, nos extrañó que, en el episodio cuatro, suprimiesen la escena en el jardín/invernadero de la casa Charlie. Ya no porque en ella hablan más claramente de sus sentimientos, sino porque es la primera vez que se conversa sobre la identidad de Nick. Es la primera vez que se pronuncia la palabra bisexual.

Heartstopper - Hanami Dango

Esta escena se coloca más adelante en la serie, dividida en dos y mezclada con otras. La del «¿me gustas? / ¿en serio? / ¿no se nota? / ¿por qué somos así de tontos?» tiene lugar aquí en la bolera y el planteamiento de la bisexualidad surge después de ver la peli con su madre, con Nick buscando en Internet. Lo de sus sentimientos afecta a la hora de que quedaba más claro que sí, que son novios pero en secreto, pero no a mucho más. En cambio, la otra parte de la conversación sí sale peor parada. Porque en el mismo episodio que Nick hace esa búsqueda, revela en voz alta sus sospechas, lo que hace que se sienta más apresurado. Para nosotros, ese es el principal problema de alterar el orden de algunas escenas, que se han percibido con un ritmo un tanto distinto.

Sin embargo, tampoco fue esto lo que nos despertó el temor que os mencionábamos antes. ¿Qué fue lo que más destacamos de la novela gráfica en nuestro post sobre ella? Para nosotros, Heartstopper es una obra de confort, de estas que te hacen sentir bien gracias a sus altas dosis de ternura, su poca carga dramática y su tono soft. Llegamos a compararla con un oasis para el Colectivo LGTB, por regalarnos una historia bastante tranquila en cuanta a eso.

En su serie, muchos de los cambios que hay son para meter drama. Como el personaje de Imogen, completamente nuevo y solo ahí para generar un conflicto (luego casi desaparece). Como Ben apareciendo mucho más; en el webcómic no vuelve a salir después de lo de la fiesta y Charlie apenas le menciona, no es un gran impacto. Como Harry siendo más homófobo si cabe, no dejando de molestar ni un momento y hasta pegándose con Tao. O con el propio Tao y Charlie enfadándose mucho más que en el original. Y ni qué decir de Charlie y su reacción a la pelea entre Nick y Harry: pasar de «aunque me sabe mal por ti, Harry se merecía un puñetazo» a toda una crisis de culpabilidad por hacer su vida más difícil hay todo un abismo de diferencia.

Claro que había que meter escenas nuevas en la adaptación, por cuestiones de tiempo y similares, pero… ¿tenían que ser para meter dramas? ¿No podían solo ampliar tramas de personajes secundarios, como parecía al principio? Conocer más a Tara, a Darcy, a Isaac (que en el webcómic no existe, pero aquí cumple el mismo papel que Aled dentro de la historia). Incluso poner escenas de Imogen y Nick siendo amigos, apoyándose, ya que, en la serie, todos hacen oídos sordos en lo concerniente a la amistad de este con Charlie (en el original, tres le apoyan y hasta notan que se gustan casi antes que ellos).

De hecho, el propio Nick y su relación con Charlie cambian también un poco, influidos por ese completo rechazo, quizás. En la novela gráfica, ambos pasan tiempo juntos en el instituto, sin esconderse, aun manteniendo su relación en secreto. Y no, claro que Nick no se queda parado cuando Charlie se cae en el partido más que nada, porque ese partido no existe, pero el NickNovela tampoco lo hubiese hecho y no habría sorprendido a nadie.

Que Tao sea más mamarracho o menos tímido con Elle en la serie puede influir un poco en la historia, pero no en el tono de esta. La actitud de otros personajes sí y, muchos de los cambios, también.

Nos daba miedo que esto, que mayores dramas, no transmitiesen la sensación de calma que nosotros habíamos sentido. Que los espectadores no encontrasen en Heartstopper el mismo lugar seguro que nosotros encontramos con su novela gráfica. Porque el Colectivo LGTB sigue necesitando de estos oasis de tranquilidad en la ficción, en los que ser LGTB no suponga el mayor problema de tu vida, y para nosotros esta obra era uno de esos oasis de ensueño. Verlo en la pantalla era ampliar el ensueño, verlo en la pantalla era motivo de alegría.

Por eso, desde su estreno hemos estado muy pendientes de las redes sociales y las críticas volcadas en otros portales. Y… qué felices nos ha hecho ver que todo esto, nuestra preocupación, solo ha sido una prueba más de lo necesaria que es Heartstopper y ficciones como ella. Porque, sí, lo ha conseguido. Ha encantado, la gente ha disfrutado con ella y se ha convertido en opinión general que la serie es preciosa, adorable y transmite paz. Nada podría hacernos más felices que eso. Está claro que Heartstopper, en cualquiera de sus formas, seguirá ayudando a muchos jóvenes.

Y ahora, para despedirnos con una sonrisa todavía mayor (y porque, al final, de los que más hemos hablado es de lo “negativo”), os dejamos por aquí lo que ha sido de maldito diez en esta serie:

El primer beso de Nick y Charlie. La adaptación es impecable y, diríamos, que incluso supera a la escena original gracias a tener la posibilidad de dilatar el tiempo, de remarcar pausas entre sus frases. Nos pintó una sonrisa tremenda en la cara.

Las escenas de Nick con su madre. Esta relación siempre nos ha encantado, pero es que aquí no solo la han reflejado genial, sino que el añadir un momento como el de ver juntos una película (algo que además se nos presenta como habitual) suma puntos de ternura. Además, es muy interesante ese “volver a atrás” con la película: por esas señales que siempre tuvimos sobre nosotros mismos y no entendimos.

Elle. ¿Qué decir? Evidentemente nada malo. Es un personaje con apenas protagonismo en la novela gráfica, pero aquí llega a una escena y dice «aquí estoy yo». Genial darle más peso, porque lo merece y por lo que conlleva (ejem, visibilidad). Que encima la actriz es buenísima, guapísima y trans en la vida real. Pedazo de combo.

Tara y Darcy. Por lo mismo que Elle, en realidad. Conocíamos su historia, cómo habían empezado a salir (y sí, también lo de los seis besos), pero mola poder conocerlas más directamente. Coñ* y que Darcy es divertidísima, darle más escenas era NE-CE-SA-RIO.

Tori. Ah, ¿queréis más explicación? Tori siendo Tori, apareciendo de la nada con bebida en mano, simplemente sublime. Cómo nos gustan las chicas del mundo Heartstopper, eh.

PD: no olvidamos que no nos han dado el pequeño Spring, Oliver, el hermano chikito de Charlie. Su razón para ser tan bueno al Mario Kart. Siempre en nuestros corasonsitos.

Os recordamos que Heartstopper se publica en España con la editorial Crossbooks (del Grupo Planeta) y que podéis seguirla completamente gratis (en inglés) en el perfil de tapas.io de su autora. Y que estamos abiertos a debatir sobre todo esto, o cualquier otro tema, en nuestro servidor de Discord. ¡Nos leemos en otra ocasión, seguidores de Hanami Dango!

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