¡Hola a todos, lectores de Hanami Dango, es un placer estar aquí! Hoy vamos a hablar sobre uno de los animes más conocidos y amados de la historia: Naruto. Esta obra ha sido comentada en una inmensa cantidad de ocasiones y prácticamente todo el mundo la conoce, por eso mismo, vamos a darle otro enfoque centrándonos en la mitología japonesa y cuál es la influencia de esta en la trama de Naruto.

Aviso: este post contiene spoilers de Naruto y Naruto Shippuden.

Los orígenes de la mitología japonesa

Primero de todo, es necesario contar brevemente algunos relatos de la mitología japonesa que más adelante compararemos con aspectos de la obra. Para todos aquellos que hayáis visto el anime o leído el manga muchos de los nombres mencionados os serán familiares.

La historia comienza cuando los primeros dioses crearon dos criaturas divinas, el macho Izanagi y la hembra Izanami, que fueron los encargados de crear las primeras tierras con la ayuda de Amenonuhoko (‘lanza de los cielos’), una preciosa lanza decorada con joyas. Mientras seguían con su labor de crear las tierras, estas dos criaturas se casaron y dieron a luz a dos hijos, pero no nacieron correctamente y jamás fueron considerados dioses.

Un tiempo más tarde, la hembra Izanami murió abrasada dando a luz a su hijo Kagutsuchi (‘encarnación del fuego’) y, como «venganza», Izanagi mató al infante.

Tras la muerte de Izanami, Izanagi se encontraba realmente solo y fue a Yomi, ‘la tenebrosa tierra de los muertos’, a buscar a su esposa y traerla de vuelta. Sin éxito, tuvo que volver al mundo de los vivos. Tras su vuelta tuvo que purificarse y, mientras se desnudaba, cada artículo que caía al suelo daba lugar a la creación de un nuevo dios. Además, de su rostro aparecieron dioses que forman una parte importante del mundo de Naruto: de su ojo izquierdo, Amaterasu, del derecho, Tsukuyomi, y, de su nariz, Susano’o. Estas son las encarnaciones del sol, la luna y el viento, respectivamente.

Amaterasu y Susano’o son dos de las deidades más conocidas de la mitología japonesa y en sus historias pueden verse principalmente discusiones entre ambos, debido al incontrolable e infame temperamento de la encarnación del viento. Una de esas batallas hizo que Susano’o fuera desterrado del cielo.

En una de las aventuras de Susano’o, el dios conoció a una vieja pareja que le explicó que año tras año siete de sus ocho hijas habían sido devoradas por el dragón Yamata-no-orochi (‘serpiente de ocho picos’), por lo que, con tal de salvar a la última hija, decidió acabar con la vida del dragón gracias a la creación de grandes puertas que escondían una bebida neutralizante como trampa. Tras derrotar al dragón, Susano’o encontró dentro de él una preciosa espada llamada Kusanagi, la cual tomó como regalo para Amaterasu, logrando así volver a sus tierras.

Suficiente por el momento, vamos a pararnos a analizar las distintas referencias en Naruto con lo que sabemos hasta ahora.

El poder del Sharingan

El sharingan es uno de los tres principales poderes oculares (Dōjutsu) y es el gran representativo del clan Uchiha. Algunos de sus poderosos poseedores son Itachi, Sasuke, Madara, Obito… pero, aunque no se especifica en la trama de Naruto, el sharingan está altamente influenciado por la mitología japonesa, tomando algunas de sus técnicas nombres de las deidades mencionadas previamente.

La habilidad que posiblemente más le suene a cualquier fan de Naruto es Amaterasu, que permite crear un fuego de color negro que es imposible de apagar hasta que calcina a su objetivo. Esta técnica puede ser modificada gracias al Mangekyō sharingan de Sasuke Uchiha con el Elemento Llama: Kagutsuchi, el cual hemos mencionado previamente. Este es la encarnación del fuego, creando así una “pareja de referencias” junto a la encarnación del sol.

Otra técnica utilizada gracias al Mangekyō sharingan es el Tsukuyomi, pero en esta ocasión es realizada por Itachi Uchiha. El Tsukuyomi permite crear un genjutsu de gran poder que hace creer a la víctima que se encuentra en otra dimensión en la que, en cuestión de segundos, puede vivir en sus propias carnes un bucle de muerte constante. ¿Os suena Tsukuyomi? Efectivamente, era otro de los tres dioses más importantes que surgieron del rostro de Izanagi: la encarnación de la luna. Asimismo, tanto Izanagi como Izanami también son técnicas del sharingan que permiten alterar los límites de la realidad o decidir el destino, respectivamente.

Por último, Susano’o también es una gran técnica utilizada por todos aquellos Uchiha que hayan logrado despertar el Mangekyō sharingan en ambos ojos, dando lugar a la creación de un espíritu con forma de guerrero samurái, en referencia a la encarnación del viento.

Según se nos cuenta en Naruto, el sharingan apareció a raíz del Rinne sharingan, un poder ocular de mayor rango y que está puesto al nivel de los dioses en la trama de Naruto. Quizá el nombre de todas estas técnicas son solo una referencia a que todas las encarnaciones mencionadas son creación de los dioses originales, lo que conectaría con la descendencia del Rinne sharingan. Sea como sea, está claro que el sharingan contiene múltiples referencias a la mitología japonesa y a todos sus orígenes.

Alguien constantemente interesado en obtener el sharingan es Orochimaru, quien está ligeramente basado en el dragón Yamata-no-orochi. Aunque el personaje de Naruto no cuenta con las ocho cabezas, es representado de esta forma al final del combate entre Sasuke e Itachi, donde también estaba presente el propio Susano’o del mayor de los hermanos Uchiha. Además, Orochimaru coincide con el dragón en que ambos tienen la espada Kusanagi en su interior. Por si fuera poco, el dragón murió por culpa de grandes puertas, como aquellas que Orochimaru usa en su técnica de Invocación: Triple Rashōmon.

Además, como muchos sabréis, el zorro de nueve colas también es un ser mitológico japonés creado a posteriori de los dioses que hemos comentado. ¿Será esta la razón por la que tan solo el sharingan es capaz de controlar al Kyuubi? 

Como dato extra, la técnica Amaterasu se utiliza principalmente con el ojo izquierdo, mientras que el Susano’o con ambos ojos, cuyo eje de simetría es la nariz, coincidiendo completamente con las partes del rostro de Izanagi a partir de las cuales surgieron en el relato mitológico.

Jiraiya Goketsu Monogatari

Jiraiya Goketsu Monogatari (La Leyenda de Jiraiya el Galante) es el título que obtiene otro de los relatos de la mitología japonesa escrito por distintos autores entre 1839 y 1868. El protagonista de esta es un hombre llamado Jiraiya, quien tras un duro momento en su familia decidió viajar a la provincia de Echigo. Acabó convirtiéndose en el jefe de una banda de yakuzas, teniendo así gran cantidad de seguidores y discípulos.

Durante su historia, el galante Jiraiya aprendió la magia de los sapos en la Montaña Myokobu y conoció a su amada Tsunade, con quien se acabó casando. Tsunade es una sacerdotisa experta en el arte de las babosas, pudiendo incluso transformarse en una a placer. Además, cuenta con grandes poderes curativos y regenerativos.

Uno de los múltiples discípulos de Jiraiya, Yashagoro, empezó tras un tiempo a aprender el arte de las serpientes y cambió su nombre a Orochimaru, justo en el momento en que empezó a destruir la región y acabar con todo a su paso. Más tarde, este discípulo atacó a Jiraiya y su esposa, Tsunade, envenenándolos y dejándolos inconscientes.

Aunque pueda parecer bastante evidente qué tres personajes de Naruto están basados en este relato, vamos a intentar buscar conexiones extras entre ellos

Por un lado, Jiraiya es escritor en Naruto, quizá en referencia a que su propio personaje está basado en el protagonista de un relato. Además, Jiraiya cuenta con gran cantidad de discípulos durante la trama, tal y como ocurre en su historia. Por otro lado, Orochimaru intenta arrasar Konoha sin éxito, igual que su original destruyó la región. A diferencia de la obra mitológica, Orochimaru jamás ha sido discípulo de Jiraiya.

Sin embargo, un cambio evidente es que, en Naruto, el pobre Jiraiya jamás logró el amor de su amada Tsunade, pese a sus múltiples intentos…

Estas son algunas de las muchas referencias que Naruto hace a la mitología japonesa, pero no todas. Hay muchos más aspectos de la obra de Kishimoto basados en estos mitos como, por ejemplo, la historia de las Bestias con Cola. Si os ha gustado este artículo y queréis una segunda parte, decídnoslo por comentarios o redes.

Recordad que si os ha parecido interesante podéis compartirlo por redes sociales. También nos podéis apoyar en Patreon para que sigamos creando contenido o seguir nuestro newsletter para que os enteréis de todas las novedades de Hanami Dango. Además, si queréis hablar de anime, manga y muchos temas más, tenéis nuestro servidor de Discord.

¡Esto es todo por hoy! Comentadnos si conocíais estas conexiones entre Naruto y la mitología japonesa y si sabéis alguna que no hayamos mencionado.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.