¡Siempre es un placer encontrarnos, seguidores de Hanami Dango! Se suele tener al universo de ficción japonés por machista, con la mujer sexualizada y desplazada tanto del producto como de su creación. Pero, ¿cuánta realidad hay en tal percepción? Y lo más importante… ¿cómo de distinta es la situación del anime a la de la mujer en el resto de ficciones?


Beatriz Martínez recogía en 2018 para El País dos declaraciones demoledoramente sexistas de rostros destacados del mundo del anime. Por un lado, la de Yoshiaki Nishimura, productor de Studio Ghibli, sobre no contratar mujeres «por estar incapacitadas para la fantasía» y por otro, la de Nobuyuki Takeuchi, director de Fireworks (Uchiage Hanabi, Shita kara Miru ka? Yoko kara Miru ka?, 2017), sobre la protagonista de su película: «quería que fuera sexy e inocente y enseñara las piernas con una faldita». Las mujeres alejadas del proceso creativo y los personajes femeninos como objetos de consumo.

Uzaki-chan wa Asobitai!

A las personas más alejadas de este contenido cultural posiblemente lo primero que se les pase por la cabeza al escuchar las palabras anime o manga sean imágenes de mujeres ligeras de ropa con grandes pechos y caras dulces. Es imposible negar que ese contenido existe. La pasada temporada de otoño 2020 se generó un gran debate, sobre todo dentro de la propia comunidad, en torno al anime Uzaki-chan wa Asobitai!, una comedia ecchi —este calificativo se emplea en las historias con cierta carga sensual, ya sea en el tono o en el diseño de personajes, pero sin llegar nunca a la pornografía o a la presencia de sexo explícito— en la que su protagonista era una joven de veinte años con un cuerpo que ya levantaba críticas. Pero la polémica iba más allá del tamaño de determinadas partes de su cuerpo, sino a sus facciones aniñadas y su voz, también demasiado aguda.

Había quienes lo justificaban diciendo que era mayor de edad y no una niña, pero no dejaba de ser un argumento vacío y al que a menudo recurren los japoneses (en Twitter circulan muchos memes sobre sus diosas o reinas vampiras de más de mil años). Sin embargo, en esta discusión tendía a dejarse a un lado el tema de la sexualización de Uzaki. ¿Por ser más importante que esa sexualización se produjese en una mujer que parecía una niña… o por ya estar muy acostumbrados a las mujeres sexualizadas?

Danmachi

En la temporada de primavera 2021, podemos encontrar algunos ejemplos en los que una mujer en actitud sugerente juega el papel de reclamo ya en su publicidad. Por ejemplo, la imagen promocional del nuevo OVA (capítulos especiales, habitualmente ajenos a la línea de la historia original y a menudo con menor “censura” por ser pensados para consumir en un formato doméstico, no en abierto) de la franquicia Danmachi, en el que aparecen no una, sino dos mujeres dentro de una piscina, solo tapadas por una toalla o por el propio agua. 

Pero no muy lejos de esto queda la carátula de Vivy: Fluorite Eye’s Song, en la que lo que se presenta ni siquiera guarda relación con lo que luego se nos cuenta. Su protagonista ocupa todo el espacio, tumbada de forma que la atención vaya en primer lugar a sus muslos. Además, se le ve un escote pronunciado, cuando, aunque dentro de la serie sí lleva esa ropa, no de esa manera: la capa que aquí está bajo su cuerpo, en la serie cubre sus hombros y está anudada con un lazo. Y… ¿alguien sabría decir que este anime trata de una guerra entre humanos e inteligencias artificiales?

Vivy: Fluorite Eye’s Song

Todo esto no pilla por sorpresa a un aficionado de esta ficción, pero tampoco le supondría ningún shock a un seguidor del mundo de los superhéroes, en los que las heroínas van embutidas en sus trajes o llevan más piel al aire que protección contra los villanos (o villanas en bragas, como Harley Quinn), o a uno de los videojuegos, como GTA, Mortal Kombat o League of Legends, en los que la situación es parecida. ¿Y la película francesa Cuties, en la que, bajo el pretexto de criticar la sexualización de menores, se sexualiza a un grupo de niñas que baila?

SIEMPRE HAY MUCHAS EXCEPCIONES

Pero ni todos los videojuegos, ni todas las películas sexualizan a las mujeres, ni muchísimo menos lo hacen todos los animes. 

De hecho, y por poner solo un par de ejemplos, si revisamos la lista de los mejor valorados en la web MyAnimeList, nos encontramos con que se alejan de esto. Los dos primeros puestos se los llevan Fullmetal Alchemist y Shingeki no Kyojin, considerados ya ambos clásicos modernos. En ambos, no solo no encontramos esa sexualización, sino que es un rasgo positivo recurrente cuando se habla de ellos el cómo son los personajes femeninos y su importancia en la trama. Se suele destacar a menudo a Olivier y Mikasa, tanto dentro de sus correspondientes animes como cuando se habla de mujeres anime en general, y eso que ni siquiera son las únicas mujeres muy relevantes de sus historias (especialmente Shingeki, que si algo tiene son personajes, muchos de ellos femeninos y tan fuertes o imprescindibles en el relato como los masculinos). 

El manga en el que se basa el primero, por cierto, es obra de una mujer, Hiromu Arakawa, a la que la revista Otaku Bunka apodó como “la reina del shonen” en el artículo que publicó sobre ella en su número catorce (junio de 2018). Por miedo al rechazo por su género, adoptó un nombre que sonaría más masculino (su nombre real es Hiromi), algo que no nos suena muy lejano, ya que la misma razón llevó a Joanne Rowling​ a firmar como J.K. Rowling.

Mikasa y Krista, personajes femeninos de Shingeki no Kyojin

DETRÁS DE LA PANTALLA

Revisando el staff de los animes en emisión de esta temporada de primavera 2021, pronto nos damos cuenta de que la presencia de mujeres es bastante discreta, así como repetitiva. De todas las series en antena, se han seleccionado aleatoriamente diez de ellas (Boku no Hero Academia 5, To Your Eternity, Hige wo Soru. Soshite Joshikousei wo Hirou, Tokyo Revengers, Fruits Basket: The Final, Edens Zero, Yuukoku no Moriarty Part 2, Vivy: Fluorite Eye’s Song, Koikimo, Bakuten!!) y se ha observado el papel femenino en cuatro de los roles más destacados: dirección, idea original, series composition y diseño de personajes.

Natsuki Takaya

De acuerdo con los datos recogidos en portales como AniList.co, mientras que Boku no Hero Academia 5, Tokyo Revengers, Edens Zero y Vivy: Fluorite Eye’s Song salen rápido del recuento, porque no tienen a ninguna mujer cumpliendo con estos trabajos, el claro ganador es Koikimo, con un pleno de mujeres en los cuatros cargos. En el caso de To Your Eternity y de Fruits Basket: The Final, las mujeres, Yoshitoki Ōima y Natsuki Takaya respectivamente, atienden solo a la categoría de idea original por ser las creadoras de los mangas que adaptan las dos series, así que tampoco ostentan cargos de gran responsabilidad de cara a los animes. 

En cambio, Bakuten!! y Yuukoku no Moriarty Part 2 delegan su diseño de personajes en mujeres y en Hige wo Soru. Soshite Joshikousei wo Hirou una mujer está al mando de la series composition. El resto de cargos son hombres.

Por tanto, en la cima del staff de estas diez series, hay un total de 9 mujeres frente a 31 hombres. Pero es que, además, de esas nueve mujeres, cuatro están en la misma serie y las cinco restantes están cada una en un proyecto, lo que quiere decir que no es una representación equitativa, sino bastante menor.

¿Y qué pasa con la joya de la corona de esta selección? No sorprende especialmente que Koikimo tenga un elenco tan femenino: es una comedia romántica, un género siempre muy atribuido a mujeres. De hecho, en Japón se encasillan las obras en función de su público objetivo (lo denominan demografía) y el término shojo o shoujo (少女, joven niña), dirigido a chicas adolescentes, está repleto de historias con gran carga sentimental y protagonistas femeninas. Su contraparte, el shonen o shounen (少年, joven niño), se caracteriza por tener mucha acción, humor y protagonistas masculinos.

Koikimo

Pero esto no difiere de la situación del resto de ficciones a lo largo del mundo. Si entramos en la sección de literatura de Amazon (web a la que, nos guste o no, cada vez se acude más a comprar libros) y nos desplazamos hasta la sección de romántica, descubriremos que de las veinticuatro novelas que aparecen, solo dos están firmadas por hombres. En cambio, en la sección de histórica, de las dieciocho novelas que se nos muestran (la selección es menor que la de romántica porque algunas están repetidas en esta categoría), diez tienen detrás escritoras y ocho escritores, un número más similar, aunque con citar un par de títulos del primer grupo de autoría… queda todo dicho: Te doy mi corazón y Un corazón entre tú y yo

Conviene también echar un vistazo a las personas tras las series que consumimos en España. Se han seleccionado diez series de la parrilla nacional durante el prime time, entre las que se incluyen tanto ficciones patrias (Caronte y Cuéntame cómo pasó), como estadounidenses (CSI Las Vegas, Modern Family, Mentes criminales y Ley y orden: Unidad de víctimas especiales) o turcas, muy de moda últimamente (Mujer, Mi hija y Love is in the air). No puede hacerse una comparación literal con el anime, porque no existen los mismos cargos y se necesitan a más personas por rol, pero sí podemos comprobar que los datos hablan por sí solos:

Las casillas en blanco con un asterisco corresponden a las de la información que no ha podido ser referenciada. Fuente: Filmaffinity.

NADA NUEVO

¿Convierte todo esto a la industria del anime/manga en machista? No más que a nuestra industria cinematográfica o nuestra literatura (o las del resto de países que nos rodean). Porque al final, la ficción no es más que un reflejo de la sociedad, de lo que ya somos. El mundo imaginario se basa principalmente en el mundo que ya existe.

El anime sexualiza a las mujeres igual que se nos sexualiza en cualquier otro producto audiovisual e igual que somos sexualizadas en la vida diaria. Los personajes femeninos son menos relevantes en las ficciones japonesas, porque también se nos considera menos importantes en la vida pública. En esta industria trabajan muchos más hombres que mujeres, igual que en Hollywood, la construcción o cualquier oficina

Porque al final, el problema no es la ficción, el problema es la realidad. El problema es el machismo como sistema estandarizado.

En contraposición con las palabras del productor de Ghibli respecto a contratar mujeres, en las películas del estudio abundan las protagonistas femeninas

¿Qué os ha parecido este reportaje? Si creéis que el tema es interesante o queréis ayudar a las mujeres que trabajan en la industria del anime, os recordamos que tenemos un post con un montón de directoras anime que no podéis perderos. Pero, sea como sea, quedaos con esto: todos somos igual de capaces, igual de válidos e igual de importantes. ¡Nos leemos en otra ocasión, seguidores de Hanami Dango!

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