¡Hola, lectores de Hanami Dango! Si estuvieron por redes sociales la pasada temporada de anime, habrán notado como un puñado de series dominaron el debate en la temporada invierno 2021. Por un lado teníamos a Wonder Egg Priority, sorprendiendo a sus fans, también a Re:Zero reafirmándose como un isekai que vale la pena ver, Shingeki no Kyojin con sus shocks semanales y también estuvo Mushoku Tensei

Sobre esta serie se habló mucho del nivel técnico, de hecho hasta tenemos un video sobre eso, pero también se debatió largo y tendido sobre los desagradables comportamientos de su protagonista. En esta nota vamos a meternos de lleno en este último punto. También aprovecharemos la oportunidad para hablar más allá de Mushoku Tensei y hacernos una pregunta que quizás resulte más densa de responder: ¿cómo abordamos la moralidad en trabajos de ficción?

¿Mushoku qué?

Antes de meternos en lo denso, hagamos un breve resumen para las personas que quizás no saben de qué hablamos. Mushoku Tensei es un anime de la temporada de invierno 2021 que fue producido por el estudio Bind, basado en una novela de Rifujin na Magonote y considerada como una de las obras más importantes de los isekais actuales. La historia sigue a un hombre de unos 40 años (no olvidar este punto) que tras sufrir un accidente de tránsito muere y es enviado a otro mundo. Pero en vez de reencarnarse como alguien de su edad, su vida vuelve a comenzar en el cuerpo de un recién nacido. En la historia seguimos su crecimiento y su involucramiento en el mundo de la magia. Al momento, el anime recién finalizó con su primera parte. 

Ahora, la pregunta. ¿De dónde viene la controversia? Pues hay varios puntos de discusión que se disparan de esta obra, pero principalmente vamos a hablar de las instancias en que Rudy, el protagonista, interactúa con las mujeres en su mundo, particularmente, niñas. Durante todo este debate debemos recordar que por más que Rudy tenga el cuerpo de un niño de unos siete años, su mentalidad y su consciencia siguen siendo la de un hombre cerca de sus 40. De hecho, cuando escuchamos sus monólogos internos lo hacemos con la voz de un adulto y en cierto punto del anime se nos muestra su propia imagen mental, la cual es la de un hombre. Este no es un factor sin relevancia, dado que el eje del anime le da una gran importancia y por eso amerita que sea también tenido en cuenta cuando se analiza su comportamiento. 

¿Rudy es un antihéroe?

El antihéroe es un tipo de protagonista en relatos que se ha vuelto muy popular en los últimos años. Nos presenta una vuelta de tuerca a la presentación clásica de un personaje que tiene una fuerte noción del bien y que siempre trata de hacer lo correcto. El antihéroe suele presentarse más complejo, con su propio sistema moral y con muchas debilidades. ¿Cómo aplica todo esto a Rudy? Pues, este es un personaje que tiende a ser presentado como un antihéroe, pero que recibe las recompensas clásicas de un héroe.

Hablar en detalle de este aspecto es complicado, teniendo en cuenta que la serie recién comienza. Lo visto hasta ahora nos presenta a un personaje que es tratado como un héroe por los demás, pero solo nosotros conocemos la verdad detrás de quien es en realidad. Este aspecto es uno fascinante y con mucho potencial. Tener a un personaje con defectos es una fantástica fuente de conflicto y de potencial desarrollo. Y vaya que Rudy es un personaje que acumula una gran cantidad de problemas.

Rudy, antes de ser trasladado a un nuevo mundo de fantasía, era un asco de persona. Se trataba de un otaku retratado de forma grotesca. De hecho, una de las primeras cosas que vemos de su vida en la Tierra es a él masturbándose luego de la muerte de quienes, asumimos, eran sus padres o, al menos, familiares cercanos. 

A medida que la serie avanza, vemos otros aspectos de su personalidad que nos pintan un retrato más completo de quién es. Nos damos cuenta de que es un manipulador, de que suele poner por encima del bien de los demás su propio beneficio y que además es alguien obsesionado con lo lascivo.

Estas características muchas veces son usadas como justificativo por parte de quienes salen a la “defensa” de Rudy. El pensamiento es el siguiente: si él era una persona tan desagradable en la vida real, ¿por qué eso debería cambiar al trasladarse a otro mundo? En esto tienen razón. Es perfectamente lógico que su actitud no cambie de un día para el otro, por el simple hecho de que ahora está en otro lugar. Este es un punto a favor de cómo se plantea este anime.

Sin embargo, el punto que este argumento no satisface es sobre cómo este anime muestra sus acciones. Para tener un satisfactorio protagonista que sea un antihéroe no basta con hacer un personaje que haga cosas reprochables. Es un arquetipo que presenta grandes posibilidades de conflicto y complejidad, pero justamente por eso requiere un mejor trabajo en su construcción. Así mismo, resulta necesario que la historia comprenda qué características deben ser mostradas como fallos del personaje. En Mushoku Tensei la perversión y sus deseos de entablar relaciones con niñas de 10 años no son tratadas como algo negativo. 

¿Cómo Mushoku Tensei encuadra a Rudy?

Al comenzar el anime hay un primer problema que Rudy debe superar. Él era un hikikomori, y esta ansiedad al ver a personas por fuera de su entorno más cercano se mantuvo. Al ver a otros niños de la aldea se disparan flashbacks a momentos traumáticos de su adolescencia. Esto le presenta el primer muro que debe derribar, porque para poder avanzar en el mundo de la magia tiene que ser capaz de salir de su casa. Roxy, su maestra, es quien le abre este nuevo camino y es así como cuando logra salir es recompensado con una bellísima secuencia donde vemos sus grandes habilidades para la hechicería. Es así como su imposibilidad de abrirse al mundo es presentada como un conflicto a ser superado. 

Su lado manipulador también tiene una utilidad dramática. Cuando va llegando al final de esta primera parte de la temporada, su influencia negativa en terceros le genera un breve conflicto interno, tanto que llega a cuestionar sus métodos. Lamentablemente, la serie no pasa mucho tiempo en este asunto, pero al menos la idea queda plasmada. 

Es tan solo su perversión la que, hasta el momento, se ha mostrado consistentemente como algo que tiene pretensiones humorísticas y que en ningún momento tiene utilidad en el avance de la trama ni ninguna justificación dramática

Pero para ser justos, existe una excepción. Sylphiette es una niña de la aldea a la que Rudy confunde con un chico y, luego de atravesar por una tormenta, intenta desvestirla para que se puedan bañar. Syl se muestra claramente afectada por este acontecimiento y el joven se ve obligado a recapacitar sobre sus acciones. Esta es la única situación en la que vemos a Rudy pidiendo perdón y reconocer que lo que hizo estuvo mal. Lamentablemente, para el siguiente episodio todo esto es dejado de lado y pasamos a ver que el personaje fantasea sobre formar una pareja con esta niña de unos 7 años. 

Existen muchos justificativos dados por los fans de esta obra. Algunos dicen que Rudy, al ser un hikikomori, mentalmente está atascado en una edad adolescente, lo cual muestra un desconocimiento de lo que ser un hikikomori implica. Otros argumentan que el mundo al que Rudy es trasladado es uno donde la sexualidad cumple un rol muy importante. Esto puede ser cierto, pero hasta ahora lo que nos muestra el anime es que la sexualidad ocupa un lugar de fetichización sobre los cuerpos femeninos y no es más que una mera excusa para tener fanservice. Incluso si aceptáramos estas premisas, el problema central no está en el comportamiento de Rudy en sí, sino en cómo la serie encuadra sus acciones.

También debemos ser justos al decir que Mushoku Tensei no está solo en este aspecto. Hay muchos animes que muestran situaciones de abuso como elementos humorísticos. Incluso está presente en grandes éxitos, sin ir más lejos, tenemos a Mineta en Boku no Hero Academia, cuyo comportamiento nunca es criticado, sino que se usa como comic relief. Como este, se pueden citar muchos más casos. Así que nuestras intenciones tampoco son denunciar a Mushoku Tensei como el único anime que hace esto. Lo que sí debe destacarse es que hay un nuevo nivel de incomodidad cuando vemos a un hombre de 40 años, aunque esté en el cuerpo de un infante, tratando de tener relaciones con una niña, donde incluso la cámara y cómo los animadores decidieron mostrarla, es de una forma sexualizada. 

No es necesario tener un ojo demasiado agudo para identificar que Mushoku Tensei normaliza el comportamiento de Rudy y lo recompensa por ello. Sí, recibirá la ocasional cachetada y golpe, pero en el aspecto macro de la narrativa, su relación con estos personajes femeninos avanza de una forma que no le hace cuestionar sus acciones. 

Así mismo, la serie falla en ciertos aspectos de su construcción. Esto se nota mejor cuando lo comparamos con otro antihéroe de un isekai, Subaru Natsuki de Re:Zero. Si bien Subaru no alcanza el nivel de perversidad de Rudy, sigue siendo una figura distinta al héroe clásico, de hecho, podríamos decir que es hasta una crítica de esa convención. 

Subaru, al comenzar la historia, es egoísta, se cree en derecho de que cosas buenas le pasen, es obsesivo y compulsivo. Sin embargo, Re:Zero le aporta una gran cuota de humanidad y lo hace empatizable al darle debilidades y dudas internas que lo complejizan. Algo que también resulta refrescante es que los personajes a su alrededor no tardan en marcar sus fallas, salvo por cierta maid de pelo azul. Esto es algo que está totalmente ausente en Mushoku, que se encamina más hacia esa fantasía de poder masculina, donde no importa lo desagradable que seas, los personajes a tu alrededor te tratan como un héroe, donde no es necesario cambiar tus puntos más criticables, porque esos son los que te dan valor. 

¿Por qué todo esto importa?

Llegados a este punto de la discusión, si es que algún fan acérrimo de Mushoku Tensei aún sigue por aquí, de seguro se estarán preguntando ¿por qué esto importa? Después de todo no son más que dibujos animados, ¿qué importa si vemos a un personaje haciendo cosas malas y siendo recompensado por eso? Es entonces donde ya nos adentramos en un debate más grande, para el cual no hay una respuesta definitiva. ¿Tiene el arte una responsabilidad social?

Esta pregunta genera ciertas suspicacias, porque de inmediato se nos viene a la cabeza la imagen de padres exageradamente preocupados por la violencia en videojuegos o en películas. Ciertamente, algunos sectores más conservadores monopolizaron este debate. Desde audiencias para tratar de prohibir al heavy metal hasta críticas a un show por introducir personajes LGBT+. 

La lucha por la representación de una buena moral en la ficción es antiquísima, esto va más allá de lo que algunas personas reaccionarias califican como “generación de cristal”. Incluso encontramos rastros de estas ideas en la Antigua Grecia. Platón, en La República, planteaba que las historias de ficción eran mentiras y que por lo tanto, ya desde su concepción estaban mal. Estas mentiras, además, llevaban a los niños por un mal camino, porque se las creían.

Para algunos autores la representación de modales viciosos y de inmoralidad pueden representar incluso una deformación de la obra, si es que estos no son correctamente reprobados. Kendall L. Walton, en Morals in Fiction and Fictional Morality, señala que el problema no surge solo cuando una obra da una moraleja reprochable, sino que una obra puede inducir a sus consumidores a que concuerden con cierta perspectiva que puede ser moralmente reprobable. 

Obviamente a lo largo de la historia han surgido ideas para rebatir planteamientos como los de Platón. Por ejemplo, Philip Sidney, uno de los autores más prominentes de la época isabelina inglesa, argumentaba que las historias podían enseñar valores muy positivos que no se aprenderían de otra manera. 

Una respuesta más extrema llegó en el siglo XIX, con la aparición del movimiento estético. Este fue un movimiento artístico que destacaba la belleza del arte más que las características prácticas o morales. “El arte por el arte mismo”, es la frase que podría definir este tipo de pensamiento. Esto daba una forma de arte que se liberaba de todas las responsabilidades y solo existía para mostrar la belleza. Por un lado, esta filosofía tiene un aspecto muy positivo, donde no se trata de controlar lo que los artistas pueden o no pueden plasmar en sus historias. Pero también puede resultar en un intento de reducir y controlar las maneras en que criticamos al arte. Lo cual sería también algo injusto, si los artistas tienen libertad para expresar sus ideas, también los críticos deberían tener libertad de decir cómo esos trabajos pueden ser comprendidos. 

Así mismo no se puede discutir el increíble impacto que las historias tienen en nuestra vida. La ficción nos ofrece un espacio donde podemos experimentar emociones que quizás no haríamos de otra forma, todo desde un espacio seguro que nos permite vernos mucho más invertidos en ellas. Podemos adentrarnos en la mente de asesinos, experimentar el dolor de perder a un ser querido, la tristeza de ser engañado, vivir la perspectiva de una persona que tiene menos recursos que nosotros. Las historias nos acercan a nuevas realidades y nunca hay que perder el foco del efecto que la ficción tiene en nuestras vidas y en el modo en que nos constituimos como personas. 

Como verán, estos debates no son nuevos y no existe una respuesta definitiva. Es una temática que no se puede simplificar. El arte tiene un efecto en nuestra vida y en cómo forma nuestras ideas del mundo, pero no es una ecuación lineal. No es que una película o una obra en particular va a tener un efecto determinado en un individuo que por lo tanto va a reaccionar de cierta manera. Sin embargo, el que sea complejo no significa que no haya ningún efecto. 

¿Alguien quiere pensar en el anime?

Cuando estas cuestiones son traídas a debates en internet, muchas veces el fan casual las rechaza de inmediato, al asociar este tipo de discusiones a la literatura más densa. Después de todo, ¿por qué buscar el mensaje moral de un anime sobre un joven transportándose a otro mundo? 

Si bien es cierto que la moral no se encuentra al mismo nivel en todos los relatos, ninguno escapa a tener una interpretación y una enseñanza. Esta enseñanza no necesariamente se da en forma de moraleja, pero como cada trabajo de ficción nace de una(s) persona(s), esto significa que una visión del mundo se va a filtrar en ellas. Las discusiones de moral y política se dan desde la antigüedad en todos los discursos artísticos, no hay razón para pensar que el anime escapa a esto.

Ciertamente, hay series que hacen de esta visión moral un tema central, como por ejemplo Death Note, Shinsekai Yori o Code Geass. Sin embargo, en otros animes, aunque más encubierto, también se puede hallar y los isekais suelen ser un fuerte conducto para ellos. Los animes de este género  ofrecen cierto escapismo y protagonistas que son un canal para que el espectador se sienta reflejado.

Esto se puede hacer como un mero escape fantasioso (inserte aquí ejemplo de cualquier isekai genérico) o puede ser con una introspección y crítica, como Re:Zero. Por eso es importante entender que animes como Mushoku Tensei y otros isekais tienen una importante llegada a su audiencia objetiva en cuanto a enseñanzas. Muchas de estas historias nos muestran y establecen las características que son ideales para el autor, a través de sus héroes. 

Esto no significa que ver isekais te va a hacer comportar de cierta manera, como mencionamos en la sección anterior, las cosas son más complejas. Es por eso que resulta importante tener una visión crítica de lo que consumimos, aun de aquello que nos parece bueno y disfrutable, porque ninguna obra existe ni se experimenta en un vacío.  

En palabras de Martha Nussbaum:

El acto de leer y evaluar lo que hemos leído es éticamente valioso precisamente porque su estructura exige tanto la inmersión como la conversación crítica, porque nos insta a comparar lo que hemos leído, no solo con nuestra experiencia, sino con las reacciones y argumentaciones de los otros

Martha Nussbaum

¡Hasta aquí llega el post de hoy sobre Mushoku Tensei! Vaya que fue uno denso. Esperamos que les haya dado algo en qué pensar. Dejen su comentario por aquí y por redes sociales, queremos saber lo que piensan. Si les gusta este contenido, les recordamos que tenemos una página de Patreon, donde pueden aportar su granito de arena para que este proyecto sea cada vez más grande. Además, tenemos nuestro servidor de Discord, donde poder hablar de manga, anime y muchos más temas. ¡Muchas gracias por leer! ¡Hasta pronto, lectores de Hanami Dango! 🍡

7 Comentarios

  1. No estoy de acuerdo, la ficción no es real, intentar aplicar lógica, sentido común, moral, etc del mundo real a una obra de ficción es completamente absurdo. Por no decir la pura hipocresía que existe con lo que se quiere censurar siempre, si se aplicara la censura de forma equitativa el 99% de la ficción desaparecería.

    • No concuerdo, pero es tu opinión. Como mencioné, hay muchas escuelas de pensamiento al respecto. Para mi es necesario aplicar cierta lógica. Sin embargo no pediria censura, sino simplemente consumir siendo conscientes de lo que miramos y entendiendo los problemas que puedan generar.

  2. Pienso que lo que muestras las obras artísticas de ficción como en el caso del anime, son una forma de escapar al pensamiento riguroso que debe ejercer uno en la sociedad, y hay que tener la capacidad mental para discernir entre eso mismo, ficción y realidad, porque en la ficción existen considerables comportamientos y actitudes además de valores diferentes e impersimisbles que no pueden ser tolerados en nuestro mundo cotidiano, Mushoku T. no es la primera ni será la última en mostrar diferencias; Por ejemplo los conocimientos que ejercen en su situado mundo parecen muy anticuados a falta de bastantes conocimientos que tenemos ahora en nuestros tiempos, podría compararlo con la edad media pero no estaría del todo seguro, y por ende el juicio que le hagamos al comportamiento de sus personajes podría caer en un juicio incompleto porque no se sitúa en el tiempo ni lugar en el que nos encontramos, aún siendo ficción, por ello, las críticas u opiniones que veo sobre esta obra, me parecen inconclusas ya que se sesgan por la idea moral correcta que quieren demostrar las personas respecto a su tiempo actual como si de esa misma área espacio-tiempo se tratase, lo importante de todo esto, es tener la madurez de no caer en la tentación de adoptar las actitudes que se muestran y ejercerla en nuestra sociedad, eso es todo lo que deberían de demostrar y hacer ver las agrupaciones de aquellos a cuales les llaman «la generación de cristal» etc o cualquier otra persona que no le agrade el desarrollo de esta obra por los valores etc, porque la imaginación, ideas, pensamiento de las personas en el mundo no es la misma y su comportamiento en la civilización no es la que muchos desearían ejercer, eso podría asegurarlo, pero deben hacerlo por el bien del orden entre todos, y ver obras en diferentes ámbitos que puedan acercarse al pensamiento real de cada persona o que los identifique, aún siendo negativo, no es incorrecto en mi opinión personal, porque puede generar un escape de la cotidianidad y hasta una reducción del estrés personal, nadie es 100% «santo» o «puro» y el que lo diga es un mentiroso y se miente a sí mismo, por algo se invento la clasificación de contenido y edad que aplican sobre las obras, porque no todo el mundo pueden ser apto para tomar los contenidos sin afectar su sana mentalidad y es eso mismo que se debería proponer y sugerir, educar para no estar encontra las normas por conseso de la población pero no demonizando cosas que no representan una acción real en el mundo, por qué siempre surgirán estos tipos de contenido y por algo existen y lograr generar lo suficiente para prosperar, jamás se podrá suprimir las ideas de la humanidad y sus deseos personales, siempre se buscará la libertad porque nadie desea ser oprimido por naturaleza, pero si es correcto controlar esas ideas en una manera aceptable como son las leyes en nuestras ciudades etc.

    • Para empezar, creo que queda muy a criterio personal el apartado de consumir medios como una forma de escape. Personalmente yo no disfruto ese tipo de obras, a mi me gustan los trabajos de ficción que me hacen reflexionar sobre la realidad, o que en su defecto, me ofrecen un mero entretenimiento, pero nunca encontré goce en leer algo para escapar de mi cotidianeidad. Creo que es más productivo ver maneras de mejorar mi cotidianeidad y mi realidad y no escapar de ella. Pero de nuevo, esto queda sujetos totalmente a la manera en que cada persona desee consumir medios. El siguiente punto que ofreces me parece incompleto, porque estás hablando del mundo al que Rudy llega y no sobre el comportamiento de Rudy, que es alguien de nuestro mundo. No pertenece a ese mundo que tiene una ética diferente a la nuestra y el lo sabe, no se olvida que es de nuestro mundo y constantemente habla desde una perspectiva adulta.

  3. Vaya el polvo que levanto esta serie, la verdad me gustó tu opinión, había leído otras donde directamente atacan a los espectadores y no tanto a la obra en si. El problema con este anime es que tiene una trama muy interesante y, a mi gusto, bien narradas porque te cuenta su vida desde que nace hasta su muerte, los diversos problemas a los que se enfrenta a lo largo de está y como es que va tratando de dignificar su vida, obviamente no es la historia de un heroe, es solo un protagonista más que ni será el más moral ni será el más fuerte de su mundo. De lo que podemos decir que adolece es que es un historia hecha para vender, es un reflejo de muchas cliches del anime, el harem, el echi y demás, el autor tomo estos fanservices para venderle a los japoneses esa historia, que está mal, obviamente si, no se puede normalizar la pedofilia y el sexualizar a cualquiera persona, no importa el genero, en mi caso me resultaron incomodas algunas escenas sobretodo cuando es un bebé y eso que llevo años viendo anime, sin embargo, y como tú lo mencionas, es un tema complejo porque el espectador debe estar conciente de que lo que se ve es ficción, no es real, no creo que se deba censurar solo que si debemos tener conciencia de que lo mostrado está mal. Si tuviéramos que censurar todo lo que es inmoral tendríamos que hacerlo con muchísimas obras de ficción que engrandecen el acoso, los asesinatos, los robos, etc.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.