¡Siempre es un placer encontrarnos, seguidores de Hanami Dango! En el post de hoy vamos a hablar de uno de los mangas más populares del verano, uno de los tomos únicos de las últimas novedades de Milky Way Ediciones: ¡¡No te rindas, Nakamura!!. Si os gustan las historias divertidas y con un toque dulce, seguid leyendo.


Título: ¡¡No te rindas, Nakamura!! (Ganbare! Nakamura-kun!!)
Autora: Syundei
Traductor: Salomón Doncel-Moriano Urbano
Editorial: Milky Way Ediciones
Género: romance, comedia, slice of life
Páginas: 196 páginas
Precio: 8,50€

Nakamura es un protagonista que enseguida se ganará tu corazón. Tiene dieciséis años, es un alumno de instituto demasiado tímido para tener amigos y adora con todo su ser a los pulpos. Pero hay algo más que Nakamura adora: a Hirose, el simpático compañero de clase del que se enamoró el primer día del curso. Desde entonces, el objetivo de nuestro torpe protagonista será conseguir hacerse amigo de Hirose.

Ese es uno de los rasgos que da ternura a este manga: Nakamura, a pesar de pasarse gran parte de las viñetas babeando por Hirose, pensando en lo guapo que es y en lo mucho que le gusta, se conforma con fantasear que llegan a ser amigos. ¿Se os ocurre algo más bonito y adorable? Nosotros decimos no.

Por eso, todo el manga es una sucesión de capítulos de Nakamura buscando la forma de conseguir que el chico que le guste sea su amigo… pero con mil obstáculos, en parte debido a su torpeza, y parte debido a su mala suerte. Sus once capítulos son cortos y, con cierto carácter autoconclusivo, nos dejan ver tooodos los intentos de nuestro protagonista. ¿Conseguirá Nakamura la victoria?

Cuando hablamos del carácter autoconclusivo de los episodios, no nos referimos a que sean completamente independientes, sino a que lo que pasa en esos suele quedar cerrado, con su propio planteamiento, nudo y desenlace. Pero es gracias a estas peripecias que la historia avanza. Los personajes avanzan y lo ocurrido en los capítulos anteriores tiene relevancia en los posteriores.

El tono de ¡¡No te rindas, Nakamura!! no solo es informal y desenfadado, sino también muy divertido y muy adorable. Los personajes son unos chavales de instituto que hablan como chavales de instituto, dándole ese toque casual y cercano, y lo hechos que tienen lugar son desde desastres mínimos que lo entorpecen todo hasta situaciones de lo más rocambolescas, sacándonos una sonrisilla las dos posibilidades. Lo primero, no solo se lo agradecemos a la obra original, sino también a la siempre profesional labor de traducción e interpretación que nos ofrece la editorial (en este caso concretamente, Salomón Doncel-Moriano Urbano).

La suma de su forma narrativa y de su tono resulta en una lectura ágil, con un ritmo fresco, que engancha al lector a carcajada limpia. Quieres seguir sabiendo de Nakamura, acompañándolo, pero, sobre todo, pasándotelo bien.

La ternura de la que hemos venido hablando la aportan sus personajes. La inocencia de Nakamura buscando solo la amistad de Hirose. Nakamura queriendo seguir intentándolo, esforzándose a pesar de su timidez y torpeza. Hirose, que nos enamora a todos un poquito con lo buen niño que es. Pero, ante todo, quinceañeros siendo muy quinceañeros y mucho mucho amor adolescente.

Hemos hablado mucho de Nakamura y Hirose, los grandes e indiscutibles protagonistas, ¡pero no son los únicos! Nos quedamos con el joven y enrollado profe Origuchi; también con Ômori, que siempre acompaña a Hirose; y sin olvidarnos del enérgico Tamura, que quiere ser director de cine. No podríamos llamar discretos a los personajes femeninos por muy poco que aparezcan, ya que no solo se ganan nuestro corazón con sus ocurrencias, sino que, precisamente por estas, se hacen notar a lo grande: las tres compañeras de clase, con Kawamura a la cabeza, que emparejan a los chicos, la extraña Reiko ¡y las hermanas de ambos

El dibujo de la autora es lo que termina de redondear tanto la historia como a los personajes. Mezcla viñetas con fondos simples y personajes detallados con otras en las que tanto fondos como personajes tienen mil matices. También se intercalan el estilo realista con uno más chibi o caricaturesco (cosa que ya hemos dicho en otras ocasiones que nos encanta). 

Algo que suele destacarse del dibujo de Syundei, es que el diseño de sus personajes recuerda mucho al de mangas de los ochenta/noventa como Ranma ½ o Kimagure Orange Road. ¡A nosotros nos encanta! Pero no solo eso: todos los personajes son superexpresivos, sabiendo bien qué se les pasa por la cabeza antes de leerlos.

Sin haceros spoilers, decir que, pese a no tener mucho romance propiamente dicho tampoco lo necesita, el final termina de dar una pincelada dulce sobre la historia y sus personajes y ¡deja con ganas de saber más! Es la única “pega” que podemos sacarle a ¡¡No te rindas, Nakamura!!, que termine y no queramos despedirnos.

Portada de Motto Ganbare! Nakamura-kun!!

¡Pero el final no es definitivo! Syundei está desarrollando una secuela, Motto Ganbare! Nakamura-kun!!. Sin embargo, este proyecto se encuentra pausado actualmente. ¡Pero Milky Way Ediciones ya ha dicho que, si llega a terminarse, la traerá a España! Desde aquí, todo el equipo de Hanami Dango le envía mucho cariño a Syundei, para ella y para todos los proyectos que quiera darnos.

LO MEJOR DE ¡¡NO TE RINDAS, NAKAMURA!!: sus protagonistas y su forma y tono narrativos.

LO PEOR DE ¡¡NO TE RINDAS, NAKAMURA!!: que no sea infinito.

¡Y aquí termina la recomendación de hoy! ¿Vosotros habéis leído ya ¡¡No te rindas, Nakamura!!… o acabamos de convenceros para que lo hagáis? ¿Os gustan este tipo de obras entrañables, pero con toques cómicos? ¡Entonces no podéis perderos El marido de mi hermano, un manga sobre homofobia protagonizado por una familia japonesa… que inspiró una buena serie live-action! ¡Nos leemos en otra ocasión, seguidores de Hanami Dango!

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