¡Bienvenidos de nuevo, seguidores de Hanami Dango! La temporada de otoño 2021 nos está trayendo animes increíbles, pero hoy nos centraremos en uno en concreto: Periodo Azul o Blue Period. Durante mucho tiempo hemos esperado el estreno de esta gran historia sobre esfuerzo, superación y autoconocimiento, por lo que esperamos que os guste este nuevo post. Si no conocéis nada de la obra, no tenéis que preocuparos por spoilers, ¡leed el post sin miedo!

¡Reseña salvaje apareció! ¡Os elijo a vosotros, Dangos!

El manga en el que se basa el anime Periodo Azul —publicado en España por nuestra querida Milky Way Ediciones con una edición preciosa— ha sido totalmente creado por la mangaka Tsubasa Yamaguchi. Tal vez os suene el nombre de esta mangaka, ya que también creó el manga de Kanojo to Kanojo no neko, que fue adaptado al anime por el gran Makoto Shinkai.

Como veremos a continuación, uno de los elementos más destacables de esta obra es la capacidad que tiene de hacernos llegar emociones que sobrepasan la barrera del papel. Una de las razones que hacen que este manga nos consiga transmitir tantos sentimientos y que nos lleguen como si los estuviéramos viviendo de primera mano es que Tsubasa Yamaguchi ha pasado por todo lo que va a pasar Yatora a lo largo de esta obra. A esto hay que sumarle el alto nivel de guion y arte que presenta y mantiene a lo largo de los tomos, aunque algo que todavía nos queda por ver es si su adaptación cumple con los estándares de los lectores de su manga.

¿Existe el talento? ¿O solo es una manera externa de ver el esfuerzo de uno mismo? Con este primer planteamiento Yatora Yaguchi, un joven estudiante de secundaria, nos introduce en su historia. Él, que se esfuerza en sacar buenas notas y es popular entre sus compañeros, siente un profundo vacío interior porque aún no sabe qué hacer con su vida. Sin embargo, todo cambia cuando pasa por el club de arte del instituto y se queda prendado de la calidad del cuadro de una compañera, lo que le inspira a hacer su primer dibujo: un paisaje azul del amanecer de Shibuya.

Después de que esta obra recibiera los halagos de toda la clase, siente que el arte le ha llevado a expresarse por primera vez con sinceridad, encontrando en la pintura su vocación. A partir de ese momento, Yatora, que no tiene experiencia ni conocimientos previos sobre pintura, tratará de aprender todas las técnicas posibles para presentarse al examen de ingreso de la Universidad Nacional de Bellas Artes de Tokio (Geidai), considerado uno de los más exigentes del país por las pocas plazas que oferta.

Este gran manga, ahora anime, nos mostrará a través del protagonista y sus compañeros del club de arte las diversas maneras que hay de ver el mundo dependiendo de quién sea el espectador. Por ejemplo, como dice su compañera Mori-senpai, quien pintó el cuadro del que se quedó prendado: «Si (algo) es azul para ti, entonces puede ser azul, aunque sea una manzana o un conejo».

El aspecto más técnico del arte 

Este anime explora lo que se conoce como experiencia estética. ¿Nunca os habéis preguntado “por qué esto se considera arte”? El arte depende del espectador. Claro que sin el artista que quiera transmitir un mensaje en concreto una obra no sería una pieza artística, pero no todos apreciamos lo mismo en una pintura. Por ejemplo, unos ven un paisaje, otros se maravillan por la pincelada, la composición de las figuras, los colores utilizados, etc. Y otros verán más allá, apreciarán lo que realmente se quiere transmitir: miedo, soledad, alegría, tranquilidad… De esto trata este anime: de transmitir.

Yatora siempre ha estado escondido tras el esfuerzo por cumplir lo que la sociedad espera de él, por sacar buenas notas, aparentando una vida social y académica perfecta, pero nunca ha podido transmitir sus emociones claramente. El arte hace que Yatora empiece a abrirse al mundo y a conocerse a sí mismo. Este es el motivo que le llevó a querer dedicarse al arte en la universidad.

Esta obra abarca, aparte de la experiencia estética ya mencionada, muchos temas relacionados con el arte. Se mencionan técnicas, cómo interactúan los colores entre ellos, qué son los porfolios, cómo hay que organizar el tiempo para crear una pintura o dibujo, e incluso conceptos como el diseño y técnicas de fotografía.

Dicho esto, podemos decir que Periodo Azul es una carta de amor al arte.

Cementerio de caballetes

El periodo azul de Picasso

La obra tiene tantísimas referencias a artistas reconocidos y a sus obras que en ocasiones la referencia a Picasso en el título del manga se pasa muy por encima. No es extraño que esta carta de amor al arte haga alusión a Picasso, uno de los artistas (y modelo de coche) más conocidos mundialmente. Por lo que sí, vamos a resaltar qué relación tiene su periodo azul con la obra. 

La relación más directa con Picasso se hace con el color de la primera pintura de Yatora, un dibujo que emplea únicamente tonos azules, y que representa cómo es para él Shibuya por la mañana. El azul para él es la tranquilidad de uno de los barrios más movidos del mundo. Esa tranquilidad es la que busca él mentalmente, de ahí el atractivo personal que le supone ese lugar. Aunque ni los edificios ni las calles son realmente azules, tal y como va descubriendo mientras dibuja, para él lo son. Cuando le surgen dudas en su primer intento de hablar de sus sentimientos, su senpai Mori le refuerza esta idea, diciéndole que si para él es azul, que lo sea.

Una mirada a sí mismo

El azul tiene muchos significados, pues pertenece a la gama de colores fríos, que suelen estar asociados a sentimientos negativos, como la tristeza o la soledad. Estos sentimientos se pueden encontrar en las obras pertenecientes al periodo azul de Picasso, que sucede entre los años 1901 y 1904, etapa donde sus pinturas transmiten la tristeza y soledad que abordaban al autor. Esta etapa es llamada “periodo azul» por el cuadro que la inaugura, un autorretrato azul de Picasso.

Tsubasa Yamaguchi en cada portada de los capítulos del manga hace su propia representación de un cuadro famoso. El cuadro elegido para la portada del primer capítulo fue La habitación azul de Picasso. Este era el estudio de un amigo del pintor que se suicidó, hecho que le llenó de tristeza y dolor y terminaría siendo el desencadenante de que tuviera lugar su magnífico periodo azul.

La verdadera relación entre Yatora y Picasso no es que compartan el nombre del periodo, sino lo que este supuso para ellos. El periodo azul representa la melancolía de los dos artistas. En Picasso, como ya hemos dicho, este comienza tras el suicidio de su amigo. Mientras que en Yatora, la melancolía es causada por el desasosiego que envuelve su vida. No tiene ninguna meta que alcanzar y nada que le apasione o motive. Esto ocurre hasta que, sin realmente darse cuenta de lo que estaba creando, plasma sus sentimientos más profundos en su pintura azul de Shibuya. A partir de este momento se da cuenta de que no quiere seguir llevando su vida de la misma forma que hasta ahora.

Una adaptación con cosas por demostrar

La adaptación del manga al anime sobre la expresión artística que hay dentro de cada uno de nosotros empieza algo falta de aire. El manga creado por Tsubasa Yamaguchi ha sido animado por Seven Arcs, compañía que también se encargó de adaptar Arte y que recibió muy buenas críticas. Para los que lleguen nuevos a esta obra sin haber leído el manga es posible que su dibujo les resulte algo extraño. Sin embargo, han sabido plasmar muy bien el estilo de la mangaka en este anime.

La animación traída semanalmente por Netflix (tu-tum), por otra parte, sí se nota algo más pobre. Los movimientos no siempre son tan fluidos e incluso se nota en algunos momentos una tasa de fotogramas inferior a las del resto del episodio. Aun así, lo importante de esta obra es el arte, pero no lo que se ve, sino lo que se siente con él. Todavía nos queda un viaje largo junto a Yatora para ver cómo será transmitido esto.

El primer episodio nos muestra el conflicto que tiene Yatora, un estudiante aplicado que busca sacar buenas notas, para así poder aspirar a entrar en una universidad pública y ser productivo, debido a que sus padres no le pueden ofrecer unos estudios privados. Por una parte, está convencido de que debe ser alguien de provecho, que no resulte una carga para sus padres ni para la sociedad; pero por la otra, siente que su personalidad está construida sobre unos cimientos que no siente suyos. El arte no es su destino personal, sino el mecanismo de comunicación a través del cual consigue transmitir lo que realmente piensa más allá de lo que ha razonado hasta ahora.

La obra Periodo azul busca que podamos encontrar en Yatora un espejo sobre el que mirarnos. El arte es algo que en nuestra sociedad se disfruta como pasatiempo, pero que tiene una visión algo negativa si decides apostar por él como estudio y trabajo. Es cierto que es una labor más asociada a los sentimientos y ajena al mundo terrenal, pero necesita de su viaje de aprendizaje y dominio al igual que cualquier otra profesión. Por mucho que se te considere una persona talentosa, detrás puede haber cientos de horas de prácticas dedicadas y años de estudios. Esto es algo que Mori le enfrenta a Yatora cuando este la quiere halagar por considerarla una persona talentosa, ya que indirectamente la hace ver como una persona que no ha necesitado esforzarse por esos resultados.

Aunque Periodo Azul sea una oda al arte, no romantiza la industria del arte en ningún momento, es más, es crítica con ella y con lo difícil que es poder vivir de esta a pesar de todos los sacrificios que se deben hacer para formarse y dedicarse a ella. El arte está tan mal valorado que incluso Yatora, al comienzo de la obra, se burlaba y desprestigiaba a los artistas.

Esta obra nos habla sobre lo competitiva y sacrificada que es esta industria y sobre la dificultad del proceso creativo que enfrentan los artistas sin caer en los clichés o en la superficialidad. No nos presenta a personajes talentosos a los que la inspiración parece que les viene innata. Blue Period te muestra que aunque te consideres talentoso siempre va a haber alguien mejor y que incluso para los mejores artistas crear arte es difícil.

Nos esperan grandes cosas

Aprovechando que es una adaptación, podemos volcarnos en el manga para ver lo que se avecina, que en primera instancia es el viaje de Yatora por el mundo de la pintura. Sin embargo, Periodo Azul habla de la propia alma humana y de cómo exprimirla. No es necesario que dibujes para sentir su mensaje, pues realmente a lo que la obra te intenta animar es a que busques tu voz y grites, encontrando algo que te apasione y a lo que dedicarte, ya sea escribiendo o haciendo vídeos en YouTube. Lo que no podemos olvidar es que no es necesario que nos dediquemos a algo “artístico” para hacer que nuestra voz sea escuchada.

Con esto, os animamos a que sigáis visionando este anime que podéis encontrar en Netflix semanalmente y a que busquéis vuestro propio color.

Todos podemos aprender a hablar

Eso ha sido todo por hoy, esperamos que hayáis disfrutado leyendo el post. Podéis dejarnos en comentarios qué os está pareciendo el anime de Periodo Azul. También tenemos otras redes sociales como Twitter e Instagram y canales de Discord, YouTube y Telegram donde podéis interactuar con nosotros y estar atentos a las últimas novedades del mundo manga y anime. Por último, recordaros que si os pasáis por Patreon, Hana se pondrá muy contenta. Hasta el próximo encuentro, queridos lectores.

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